Qué voy a hacer con mi vida, eso me pregunto. No tuve la fortuna de aprender de mi primer error, que fui por el segundo y ahora es doble el dolor. No siento penas, no siento alegría... no siento nada. Ya es tarde para el perdón, bienvenido sea el reencor. Odio y decepción, quiero volver a ser yo. Y sonaban las voces alegres a mi alrededor, mientras mi propia sinfonia toca notas de decepción. No es casual mi situacón, es producto de mi propia equivocación. Cómo esquivarle a tu traición, sus tenazas surgen de la tentación. Grave error tu obsesión, es que sola con el tiempo opaca la ilusión.
Y hoy me pregunto ¿por qué? si solo seguí mi corazón, surge que a veces, hay que usar la razón. Cuesta confiar, creer en el perdón y hoy por eso no doy cuentas a la atención. Donde quedó la comprensión, hoy cualquiera te traiciona y no brinda explicación. Y fue mi inocencia o la falta de expresión, lo que hoy me separó de lo que era mi pasión. Y aún tengo la certeza de no perder la ilusión.
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