
Hace ya tanto tiempo que no sé nada de ti, que le he dado mil vueltas a la almohada. Vaya sorpresa! Al empezar el día porque siempre apareces cuando a ti te da la gana.
Que suerte la mía, de hablarte de día. Hace tantas noches
de juergas vacías, que ya no veía la luz que lucía flores de alegría. La vida está loca, mejor que me ría. Qué pena que no sea así todos los días.


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